Ayer revisamos con el Jefe del Departamento Jurídico Felipe de Pujadas y la Jefa del Subdepartamento de Fiscalización Lucía Zúñiga, entre otr@s, la auditoría interna sobre seguimiento de oficios que cubrió el periodo Octubre 2007 y Marzo 2008.
Cuando hablamos de seguimiento de oficios, estamos refiriendo al seguimiento que cada uno de nuestros fiscalizadores hace respecto de los oficios (comunicaciones) que redacta y que con la firma del Superintendente o del Jefe de Jurídico sale despachado al síndico respectivo.
El "seguimiento de oficios" es un subproceso del "proceso de fiscalización de quiebras vigentes" y asegura, en definitiva, la efectividad de nuestra labor fiscalizadora. Si los síndicos no responden a nuestras observaciones o rectifican nuestras objeciones, ciertamente que la misión institucional se menoscaba.
Las principales conclusiones de la auditoría fueron las siguientes:
1.- No se incorporan todos los oficios emitidos en los controles y tampoco se comparte responsabilidad con los abogados como apoyo el seguimiento de los oficios;
2.- No existe uniformidad de formato, queda a criterio de cada fiscalizador su implementación;
3.- Los fiscalizadores no realizan en forma oportuna el seguimiento;
4.- No se evidenció una supervisión permanente sobre el control del seguimiento;
5.- El tiempo utilizado en el análisis de las respuestas para determinar si es procedente una insistencia de lo oficiado puede ser excesivo y,
6.- Los abogados oficiaron situaciones, que los fiscalizadores desconocían, produciéndose reiteraciones sin consulta ni coordinación.
Marcela Lecaros, nuestra auditora interna, explicó la auditoría a quienes participaron de la reunión y recomendó las iniciativas y/o compromisos de mejoramiento adecuados.
Durante la tarde de ayer firmé el memorandum que remite el informe y donde se solicitan compromisos de mejoramiento y los respectivos plazos para su cumplimiento.


